Pilates y Yoga Prenatal
- 26 jul 2017
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"La mujer es la fuente de espíritu en la que el futuro de la humanidad se nutre." -Yogi Bhajam
El cuerpo de la mujer es el escenario donde ocurren las transformaciones físicas del embarazo y donde se desarrollan estados emocionales importantes.
Es vital ocuparse de este cuerpo como templo que cobija la nueva vida. Como les digo siempre a mis alumnas, la embarazada debería hacerse consciente de que es responsable no sólo de un organismo en desarrollo, sino también del alma que anida.

El Yoga, el Pilates, o la gimnasia gestacional, debería ser integradora, siendo: relajante, terapéutica, preventiva, socializadora y holística. El embarazo es una etapa normal que debe vivirse en plenitud y armonía, a pesar de los diferentes escenarios psicológicos que viva la madre.
Existe una variedad de rutinas de ejercicios de Pilates y posturas de Yoga, que aquí sólo pueden ser practicadas por mujeres con embarazos normales. Incluyendo la práctica de técnicas de respiración y meditación.
Estas posturas, respiraciones y ejercicios, son movimientos que optimizan la biomecánica de la columna y las articulaciones. Fortalecen el centro de energía y desarrollan el control postural. Aportan apertura a las caderas, trabajo del suelo pélvico, siendo estos sólo los principales aportes físicos de estas disciplinas.
Se deben respetar las adaptaciones convenientes según el trimestre de embarazo, y de acuerdo a las necesidades de cada gestante, por lo que es primordial comunicar o reportar sensaciones clase a clase.

Otros beneficios para quienes asisten regularmente a las sesiones:
-Estimula el vinculo simbiótico madre-hijo
-Aumenta el bienestar psicológico; libera tensiones, reduce ansiedad, fatiga y depresión en la embarazada.
-Ayuda a respirar mejor en el parto
-Ayuda a mantener el tono muscular de la gestante
-Desarrolla la fuerza abdominal, previniendo una diástasis excesiva y ayudando a una realineación más rápida.
-Contribuye a mantener la columna en posición neutra, alivia molestias y dolores de espalda.
-Favorece la musculatura pélvica, mejorando la propiocepción, apoyando el parto.
-Mejora la circulación, reduce la aparición de varices.
-Regula el sistema digestivo; disminuye las molestias digestivas reduciendo el estreñimiento.
-Aumenta la resistencia y la energía. -Evita un aumento excesivo de peso; ayuda a prevenir la retención hidrica, y la celulitis.
-Mejora la recuperación post parto; reduce el número de cesáreas, recupera más rápido la apariencia física del cuerpo.
-Colabora en los tratamientos de diabetes gestacional.
Se recomienda realizar actividad física y meditación antes del embarazo.


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